El IEO participa en la evaluación de 21 especies de aguas profundas como el granadero o el besugo

23/03/2015

El pasado viernes 20 de abril comenzó en Copenhague una reunión del Grupo de Trabajo sobre Especies de Aguas Profundas del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (WGDEEP de ICES, por sus siglas en inglés).
Este grupo de trabajo tiene como objetivo elaborar el asesoramiento científico referido a las posibilidades de explotación de 21 especies comerciales de aguas profundas, muchas de las cuales son de gran interés para la flota española que faena en aguas internacionales del Atlántico Norte y en determinados caladeros del Atlántico Central, como por ejemplo la maruca azul, el granadero, talismán, sable negro y besugo, entre otros.
Durante ocho días de trabajo intensivo, los investigadores analizarán los datos de capturas oficiales remitidos por las correspondientes autoridades conjuntamente con datos obtenidos en campañas científicas de prospección pesquera y en las campañas del Programa de Observadores Científicos del IEO, que obtienen datos a bordo de los pesqueros comerciales, con el fin de evaluar el estado de los diferentes recursos y establecer un límite sostenible de captura para el año que viene.
En total participan más de 20 científicos de Islandia, Rusia, Noruega, Portugal, Francia, Faroes, Azores, Reino Unido y España, que estará representada por los investigadores del IEO Juan Gil y Elena Guijarro.
"Es una tarea compleja, no solo porque no se dispone de todos los datos que sería deseable tener, sino porque la calidad de los datos disponibles es bastante heterogénea y limita mucho las posibilidades de análisis", explica Elena Guijarro. "Además hay que encontrar el equilibrio entre la conservación de los recursos marinos y la de las propias pesquerías", apunta la investigadora.
Detrás de los datos empleados por los investigadores hay una ingente inversión de recursos humanos y económicos que no por desconocida para el gran público deja de ser esencial en la gestión de los recursos marinos. Un número elevado de biólogos y técnicos embarca cada año en buques oceanográficos y pesqueros, en ocasiones durante meses, con el fin de muestrear los recursos marinos y recopilar datos que permiten investigar la estructura demográfica de sus poblaciones. Conocer la proporción de reproductores y la distribución de tallas y edades de las especies explotadas es primordial en la gestión de recursos marinos, y esta información solo se consigue mediante la recogida de datos individuales de decenas de miles de peces cada año.
En el siguiente enlace puede consultarse el informe correspondiente al grupo de trabajo de 2014:
http://bit.ly/1BW3hmv 

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