Crónicas para un centenario
CRÓNICAS PARA UN CENTENARIO 68 A finales de 1928 la Corporación municipal acuerda respaldar una iniciativa de la Cámara de Comercio para la celebración de una exposición internacional de pesca en Vigo en 1935. La idea de celebrar una exposición de las industrias de la pesca en Vigo no era nueva, pues ya se había planteado en 1883 y en 1908. Con dicho motivo el alcalde envía un telegrama al presidente del Consejo de Ministros trasladándole el acuerdo adoptado. En el escrito se LA CARTOGRAFÍA MARINA El cartografiado de los fondos marinos es fundamental para la investigación en oceanografía y ecología y sirve también como ayuda para la navegación, la localización de recursos y la elabora- ción de cartas de pesca. En 1924 los oceanógrafos Rafael de Buen y Luis Bellón elaboraron una maqueta, omapa en relie- ve, de la ría de Vigo. Para confeccionarla utilizaron capas de corcho superpuestas para representar las isobatas (líneas que unen los puntos de igual profundidad). La profundidad está exagerada 40 veces con respecto a la escala horizontal y las partes terrestres están pintadas en color siena de intensidad creciente en función de la altitud, para conseguir un mayor efecto de relieve. Rafael de Buen señalaba la utilidad de representar las isobatas o líneas de nivel en las cartas planas y más aún en las de relieve y destacaba su gran valor educativo y práctico, y la importancia de estas cartas como un elemento en un buen Museo del Mar. Con este mapa en relieve se pretendía estudiar el origen y los procesos de sedimentación en las rías. Los datos para su elaboración se obtuvieron en las campañas llevadas a cabo por el Instituto Español de Oceanografía en la ría entre 1916 y 1918, en las que se hicieron sondajes en múltiples estaciones para medir la profundidad y conocer el tipo de fondo. Para el estudio de la sedimen- tación se hicieron 12 perforaciones del suelo y del subsuelo marino. La maqueta de la ría de Vigo estuvo expuesta, junto con otra semejante del estrecho de Gibraltar, en la sala española de la Ex- posición Internacional de Instrumentos de Oceanografía de Sevilla de 1929, y hoy se conserva en el Centro Oceanográfico de Vigo. En esos años Fernando de Buen lleva a cabo los primeros trabajos para el levantamiento de car- tas de pesca en la costa mediterránea de Marruecos. En dichas cartas se representaban las isobatas, el tipo de fondo y la distribución de las especies aprovechables y de las comunidades característi- cas de los respectivos fondos, corrigiendo en ocasiones errores de sondaje en las cartas náuticas existentes. Aunque los patrones de los buques pesqueros poseían un conocimiento empírico de la naturaleza de los fondos, el objetivo de las cartas náuticas era hacer una representación basada en un estudio sistemático, con la intención de hacerla de dominio público. Sin embargo este trabajo no siempre fue bien entendido por el sector pesquero, que presumía del buen conocimiento de los fondos y, tal vez también, temía perder la exclusiva de dicho conocimiento. En los años 40 José María Navaz describe el estado de los yacimientos naturales de moluscos de la ría de Vigo y representa la situación de los bancos en pormenorizadas cartas. También en los años 40 Francisco de Paula Navarro emprende el estudio de los caladeros de las costas atlánticas de Marruecos y del Sahara. Esta labor fue continuada por Fernando Lozano en una serie de campañas entre 1947 y 1950, a bordo del buque hidrográfico“ Malaspina ”y de pesqueros comerciales, logran- do el trazado de las cartas de pesca de aquellas costas. Ya en los años 60 Miguel Oliver continúa los trabajos de levantamiento de las cartas de pesca del mar de Alborán y posteriormente las del litoral catalán y de las Islas Baleares. En los últimos años el IEO ha venido desarrollando un proyecto para cartografiar los fondos de las costas españolas. En la actualidad, una serie de tecnologías de última generación permite obtener una cartografía del lecho y los hábitats marinos de extraordinaria precisión. Los datos ba- timétricos y la información sobre la morfología del subsuelo se obtienen por medio de ecosondas multihaz y sísmica de alta resolución. A partir de estos datos se elaboran dos tipos de mapas, unos en papel y otros en PVC termoformado, en relieve. Los mapas en PVC suelen estar construidos en dos escalas, la horizontal igual para todo el mapa y la vertical, que se exagera en la zona marina para resaltar al máximo el relieve. Con la información recogida, y con la ayuda de aplicaciones in- formáticas, es posible representar distintas perspectivas digitales del terreno.
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