Crónicas para un centenario

CRÓNICAS PARA UN CENTENARIO 118 meses más tarde, celebrada en Túnez, a la que también asistió Lozano, para programar una campaña internacional sobre el atún y para estudiar la constitución de una comisión inter- nacional sobre esta especie. Rodríguez de la Heras se propone continuar el estudio químico de las principales espe- cies de pescado desembarcados en la lonja del Berbés. Entre 1948 y 1949 lleva a cabo un completo plan de muestreos en el que Mª Concepción Méndez Isla se encarga de los análisis químicos y Miguel Oliver de los estudios biológicos. Mientras tanto en el Labora- torio tienen lugar otros acon- tecimientos más domésticos. El Director del Laboratorio in- forma a Madrid de la satisfac- toria labor que está llevando a cabo Mª Concepción Méndez Isla. Por el contrario, el becario Emilio Anadón es cesado por sus faltas de asistencia al Labo- ratorio 30, 31 . En julio y agosto se llevó a cabo una campaña (X-498) en el “X auen ”, que partiendo de Málaga recorrió la costa pe- ninsular atlántica hasta Gali- cia. La campaña se dividió en dos mangas, totalizando 52 días de mar. La primera man- ga la dirigió el Director del IEO, almirante Rafael García Rodríguez, con la participación de Ramón Fernández Crehuet y del personal del Laboratorio de Vigo: Fernando Lozano, Antonio Arévalo, López Costa y Benja- mín Albalat García. En la segunda parte, además de Navaz, embarcaron Fernando Lozano, Fernández del Riego, Rodríguez Molíns y Albalat García. En Galicia las estaciones se fijaron en las zonas de la plataforma continental y de las Rías Baixas, en las que faenaban los pes- queros de sardina. Se realizaron 74 estaciones con un total de 644 operaciones. En cada estación se tomaron datos de temperatura, muestras de agua a distintas profundidades y se hicieron dragados del fondo. Entre estaciones se hicieron pescas de plancton con manga “Richard” y con red “standard” y pescas con artes de jábega y de arrastre con puertas. 30 ACOV. Libro de Registro/En mayo de 1949 el director del Laboratorio dirige un oficio a Anadón sobre “sus faltas de asistencia al laboratorio”y envía otro al director general del Instituto sobre el“horario y trabajo y oficio al Sr. Anadón”. A estos escritos les siguen otros, uno de Anadón y otro del director refutando a éste. Finalmente se le comunica a Anadón su cese como becario, según Orden Ministerial (Gaceta del Ministerio de Marina. O. M. del 04-07-1949). 31 Guerra y Prego (2003) reproducen una opinión sobre el personal del Oceanográfico, atribuida a E. Anadón Frutos, parcial y de dudosa oportunidad. Después de haber sido despedido, Anadón acusa a sus excompañeros de pluriempleo y de tener espíritu de “funcionarios pasivos”. Las actividades que se viene relatando desmienten con creces dicha opinión. Si algo hubiera que destacar del personal del Oceanográ- fico es el enorme voluntarismo para hacer su trabajo en circunstancias adversas, con pocos medios y sin otra compensación que la labor bien hecha. Por lo que respecta al pluriempleo, como ya se ha relatado, era perfectamente legítimo hacerlo (muchos de sus miembros eran al mismo tiempo brillantes profesores universitarios), con la obvia compatibilización entre horarios, y casi una necesidad, dados los bajos salarios que percibían. En cualquier caso, resulta chocante constatar que el propio Anadón era al mismo tiempo profesor en el Instituto de Enseñanza Media de Vigo y becario del IEO. Investigadores del IEO en Vigo. De izquierda a derecha: José Ramón Besada, Lorenzo Rodríguez Molíns, Rafael López Costa, Miguel Oliver, desconocido, desconocido, Antonio Rodríguez de las Heras, Antonio Arévalo y Antonio Fernández del Riego. (APO)

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