La pesquería litoral gallega: Situación previa al vertido del Prestige
INTRODUCCIÓN
Al considerar la pesca como una actividad socio-económica
que actúa sobre recursos vivos, hay que resaltar el papel esencial y decisivo
que tiene este sector desde un punto de vista social, tradicional y cultural
para Galicia. Las aguas costeras de Galicia se extienden sobre una plataforma
continental que, si bien estrecha, sirve de soporte a unas pesquerías de
gran importancia económica y que se ramifican en el entramado social y productivo
de una parte considerable de la comunidad gallega. Por ello, un impacto
negativo y contundente que afecte a los recursos vivos vitales para el sector
pesquero tiene unas implicaciones inmediatas tanto desde el punto de vista
biológico para esos recursos como desde el punto de vista socio-económico
para el conjunto de la sociedad gallega a corto, medio y largo plazo.
Más allá de las 12 millas del mar territorial se extiende hasta las 200
millas la Zona Económica Exclusiva. La plataforma continental frente a las
costas gallegas es una franja muy estrecha si se la compara con otras zonas
donde se desarrollan importantes pesquerías, y la anchura es un factor limitante
a considerar. La plataforma continental, donde la pesca de fondo es practicable
con las tecnologías actuales, llega normalmente hasta los 300 ó 500 metros
de profundidad siguiendo pendientes más o menos suaves y regulares. A partir
de esas profundidades, los fondos caen hasta varios miles de metros en relativamente
poco espacio, siendo los cantiles más pronunciados en las zonas de Cabo
Ortegal-Estaca de Bares, donde a 23 millas, hay profundidades que superan
los cuatro mil metros. A 25 millas de la costa de Cabo Touriñan a Cabo Finisterre
los fondos se encuentran entre los dos y tres mil metros.
La plataforma continental de Galicia sirve de soporte a unas pesquerías
que explotan un conjunto de especies de peces (94%), moluscos (5%) y crustáceos(1%)
de interés comercial (gráfico1);
pero que ejercen también un impacto directo sobre otro conjunto de especies
asociadas de bajo o nulo interés comercial, pero que a su vez son parte
esencial para el conjunto del sistema marino, incluyendo a los recursos
de interés comercial. Lógicamente, la incidencia extractiva del pescador
en el ecosistema produce directa e indirectamente unas alteraciones de los
hábitats y en las interrelaciones de las comunidades biológicas y viceversa:
cualquier impacto ajeno a la propia actividad pesquera producirá alteraciones
en todo el entramado ecológico, que afectará a su vez a la relaciones de
composición, cantidad y calidad de la biomasa extraída, y también a los
modos de operación realizados (artes de pesca) para obtener estos recursos.
En líneas generales, y haciendo hincapié en las especies de mayor interés
comercial (gráfico
2) para la flota del litoral de Galicia (excluyendo el marisqueo),
diremos que estas desarrollan su vida:
1) o bien en la columna de agua, como es el caso típico de la flota de cerco
(gráfico 3)
que opera en aguas superficiales y próximas a la costa, por ej. y
capturando mayoritariamente jurel, sardina y caballa,
2) o también en la columna de agua, pero a más profundidad, nos encontramos
con otras especies como son: el lirio o bacaladilla, el jurel y la caballa
(gráfico 4),
capturadas mayoritariamente por los artes de arrastre a la pareja, bacas
de gran abertura vertical y bacas clásicas,
3) y finalmente, están las especies demersales y bentónicas -asociadas de
forma más o menos fuerte al fondo-, como son típicamente: merluza, faneca,
rapes, gallos, congrio, rayas, cigala, sepias y pulpos. Estas especies son
capturadas principalmente por artes de baca clásica y otros artes, denominados
a veces como artesanales o menores, como enmalles, palangres y nasas.
Las especies anteriormente citadas, engloban prácticamente el 100% de las
capturas de las especies de interés comercial para la flota gallega.
FLOTA
Considerando los análisis más recientes realizados por el IEO sobre la flota
de litoral (pelágica y demersal) de Galicia, se puede afirmar que casi el
50% de los barcos del conjunto de la flota española -una de las más importante
de la UE- corresponde a esta flota. La mayoría de estas embarcaciones se
ubican en las Rías Bajas, con unas 6.400 embarcaciones que representan casi
el 80% de toda la flota de litoral de Galicia.
De las más de 8.000 embarcaciones censadas en Galicia, unas 7.800 son barcos
de pequeño porte que constituye la flota artesanal, gran parte de las cuales
se dedica a labores de marisqueo. Si hablamos en términos de TRB, la flota
artesanal que representa un 95% en número, pasan a ser el 44% del TRB total.
Esta flota tiene unas características medias de:
TRB de 3 toneladas,
eslora de 5 metros,
antigüedad de más de 32 años.
Es decir, que es un segmento de flota primordial para el marisqueo y de
una gran importancia social.
Las flotas de arrastre y cerco tienen un número menor de embarcaciones,
aunque los rendimientos que obtienen por unidad son mayores y son flotas
comparativamente más modernas (sobre todo la de cerco). Es decir, que es
un segmento de flota con una gran importancia económica.
ARTES
Clasificando la flota de forma general y en relación con los artes empleados
en las labores de pesca, se podrían hacer dos tipos de clasificaciones:
1) artes con capturas mayoritariamente monoespecíficas, como son: el cerco,
la pareja, el palangre, el rasco, la volanta y las trampas, claro está que
depende del armado, de las zonas y época de pesca, así como la "direccionalidad
" basada fundamentalmente en criterios de rentabilidad,
2) los artes más típicos de pesquerías mixtas o multi-específicas, donde
un mismo arte captura una diversidad mayor de especies, como la baca clásica,
o bien diferentes artes capturan a una misma población, como es el caso
del jurel, la caballa o la merluza.
Por otro lado, atendiendo a criterios de selectividad, operatividad de los
artes, equipamiento y características de los buques, alejamiento mayor o
menor de la costa, etc, etc, se podría hablar de flotas de cerco, arrastre
o "artesanales".
De hecho, ninguna clasificación es del todo satisfactoria, ya que siempre
hay casos que no son fácilmente asignables a una u otra categoría. Pero
en términos globales operativos, se podría hacer una asignación a través
de:
flota de cerco,
flota de arrastre,
flota de bajura o artesanal.
Existe una diferenciación general en la flota de litoral en Galicia en cuanto
a la utilización de los artes, si comparamos el sur y el norte de Galicia.
En el sur de Galicia (río Miño-cabo Finisterre) predominan los barcos que
faenan con las artes de arrastre, cerco y artes menores, mientras que en
el norte de Galicia (cabo Finisterre-ensenada de Vila Vella (Ribadeo)),
se utilizan más los artes de enmalle y palangre. Esto es debido, en parte,
a los sustratos más duros o abruptos de las zonas adyacentes de la plataforma
(como es el caso de A Mariña de Lugo) y las Rías donde operan estos artes.
Aunque por ejemplo, la plataforma aplacerada del golfo Ártabro o el caladero
del "Fondón" (NW de A Coruña) y próximos al talud, son unas zonas vitales
para la flota de arrastre de Galicia.
Además de una asignación geográfica, los datos de desembarcos se asignan
también a las diferentes modalidades de artes: arrastre (50%), cerco (37%)
y artesanales (13%). La asignación a cada una de las modalidades se realiza
teniendo en cuenta las listas de flota de la Secretaría General de Pesca
Marítima (SGPM) contingentada, o a partir de la información de la Red de
Información y Muestreo (RIM) del IEO. Estas modalidades engloban a diferentes
artes y grupos de artes, los artes más comunes en Galicia dentro de cada
modalidad, son:
1) para el arrastre, la baca, la pareja y gran abertura vertical;
2) para el cerco, el cerco de jareta y el "xeito";
3) para artesanales se emplean una gran variedad de artes entre los que
se encuentran los artes de enmalle (betas, volantas, rascos, miños, trasmallos,
etc.), los artes de palangre (palangre de superficie, de fondo, líneas mano,
etc.) y trampas (nasas de diferentes tipos) y otros de menor importancia.
Para esta última modalidad, la SGPM contingenta a la flota en: artes menores,
volanta, palangre y rascos, que se engloban como "artesanales".
DESEMBARCOS
Se consideran puertos base, todos aquellos puertos que poseen flota censada
por la SGPM. No todos los puertos base poseen lonjas de ventas, y no todas
las lonjas venden los productos propios de la actividad pesquera. En Galicia
existen muchas lonjas dedicadas exclusivamente a la venta de marisco. La
información extractiva utilizada proviene originalmente de las lonjas, y
esto no significa necesariamente que las zonas reales de pesca correspondan
al norte o al sur de Galicia sensu strictu sino que refleja más bien el
movimiento de los desembarcos y de los mercados en primera venta que se
realizan en estas dos grandes áreas.
De un total de 74 puertos base que hay en Galicia, entre Tui y Ribadeo,
se recolecta la información de manera sistemática por parte de la RIM del
IEO desde finales de los años setenta en colaboración estrecha con los responsables
de las Cofradías, Autoridades Portuarias, Asociaciones de Armadores, Vendedurías,
Autoridades Locales y Autonómicas, de las ventas realizadas en 35 lonjas,
las cuales representan la práctica totalidad de las ventas de las especies
pelágicas y demersales (excluyendo el marisqueo), que se capturan en el
litoral gallego. Sin embargo, debido a las diversas fuentes de información
utilizadas y el procedimiento de acceso a dichas fuentes, y a pesar de una
buena disposición general, existen algunas deficiencias o lagunas puntuales
en alguno de los puertos estudiados y en desembarcos de la flota artesanal.
El desembarco medio anual (1998-2001) para el conjunto de la flota de litoral
en Galicia se estima que está alrededor de las 85.000 toneladas. De estas,
casi el 80%, está compuesto por cuatro especies que por orden de importancia
son: el jurel, el lirio, la sardina y la caballa (gráfico
5). De estas, la sardina y caballa se caracterizan por tener
una gran variación interanual en los desembarcos. Debido a que en parte,
su abundancia está muy influenciada por la variabilidad ambiental y por
los procesos migratorios. El descenso en las capturas de sardina en los
últimos años, ha originado que el jurel sea la principal especie desembarcada
por la flota de cerco.
Existe una gran diversidad de especies demersales y bentónicas, pero tienen
poco peso en los desembarcos totales, tanto desde el punto de vista de la
aportación de cada especie como para el conjunto de las especies explotadas.
Estas especies se caracterizan por tener una pequeña variación interanual
en los desembarcos y un gran valor económico.
Grupos de especies: los peces son los más importantes. En el caso del cerco,
representan el 100% de las capturas, pero con una diversidad específica
muy baja. Para la modalidad de artesanales (gráfico
6), hay una diversidad y heterogeneidad mucho mayor en los desembarcos
entre grupos. Debido en parte, a la gran variedad de artes que componen
esta modalidad.
Resaltar que se vende el 40% de los desembarcos realizados por la flota
de litoral en Galicia sólo en dos lonjas: Ribeira y A Coruña. Esto es debido
a la progresiva concentración de las ventas en pocas lonjas.